Abrís la comunidad, invitás a treinta personas, y entran cinco el primer día. Ven un espacio con un mensaje de bienvenida y nada más. Se van, y no vuelven.
No se fueron porque faltara gente. Se fueron porque no había nada que leer. Y esas dos cosas se arreglan al revés de como parece: el contenido no viene después de la gente, viene antes.
La semana cero: llenala antes de abrir
Antes de invitar a nadie, dejá adentro entre seis y diez publicaciones. No hace falta que sean largas. Hacen falta para que quien entre encuentre el lugar habitado.
Sirve mezclar tres tipos:
- Algo que se pueda usar hoy. Una plantilla, una lista de precios, un paso a paso corto. Es lo que justifica el primer pago.
- Algo que muestre cómo pensás. Una decisión que tomaste y por qué. Es lo que hace que se queden por vos y no por el material.
- Algo que pida respuesta. Una pregunta concreta, no "¿qué opinan?". Concreta: "¿a cuánto estás cobrando la hora?".
Semana uno: presentaciones, en serio
El espacio de presentaciones es el que más se subestima. Poné vos la primera, larga, con las mismas preguntas que querés que contesten. La gente copia el formato de lo que ve.
Y respondé una por una las que vayan llegando. Las primeras diez presentaciones sin respuesta enseñan que acá no contesta nadie, y esa lección no se desaprende.
La regla del mes uno: contestá todo, aunque sea con tres palabras. Una comunidad se hace con la sensación de que del otro lado hay alguien, y esa sensación se construye en las primeras cuatro semanas o no se construye.
Semanas dos y tres: el ritmo, no la cantidad
Dos publicaciones por semana, siempre los mismos días, valen más que siete un lunes y nada durante quince. La gente aprende cuándo mirar.
Si prometiste un encuentro en vivo, hacé el primero esta semana, aunque entren tres. Un encuentro con tres personas es una conversación buena; un encuentro postergado dos veces es una promesa rota, y la primera es imposible de recuperar.
Semana cuatro: preguntá qué falta
Al mes, escribí una publicación preguntando qué esperaban encontrar y no encontraron. Es incómodo y es lo más útil que vas a leer.
Las respuestas te van a dar el temario de los tres meses siguientes, y de paso te van a decir si el precio está bien —porque la gente que siente que pagó de más lo dice ahí, no en un correo de cancelación.
Lo que no hay que hacer
- Abrir seis espacios. Con cinco personas adentro, seis espacios son seis lugares vacíos. Empezá con dos y abrí el tercero cuando uno se llene.
- Esperar a tener todo listo. No hay versión terminada. Hay una versión con seis publicaciones, que alcanza.
- Medir por cantidad de miembros. El primer mes lo que importa es cuánta gente volvió una segunda vez. Ese es el número.